La cadena internacional apuesta por un modelo de “hospitalidad experiencial” con proyectos en Punta Cana a partir de 2027
Punta Cana. – La industria turística dominicana suma un nuevo actor global de alto perfil. Banyan Group confirmó su entrada oficial al país en enero de 2027, marcando una apuesta estratégica por el desarrollo del lujo experiencial en el Caribe.
La expansión se realiza en alianza con Gesproin Group, enfocándose en la gestión de propiedades premium que integran hospitalidad, residencia y estilo de vida en un mismo concepto.
Un nuevo estándar de turismo de alto valor
Durante su participación en DATE 2026, ejecutivos del grupo destacaron que su llegada responde a la evolución del turismo hacia modelos más personalizados, sostenibles y centrados en la experiencia del viajero.
La propuesta se materializa en dos desarrollos clave: Angsana Cap Cana y Cassia Punta Cana, concebidos como ecosistemas que trascienden el alojamiento tradicional.
Hospitalidad híbrida: más que un resort
Angsana Cap Cana introduce un modelo de “living hospitality” con residencias integradas a experiencias culturales, bienestar y espacios sociales, apostando por un lujo auténtico y conectado con el destino.
Por su parte, Cassia Punta Cana impulsa un formato híbrido que combina la autonomía residencial con estándares hoteleros globales, dirigido a estadías flexibles y a un perfil de viajero moderno que prioriza comodidad y personalización.
República Dominicana en el mapa del turismo premium
La llegada de Banyan Group refuerza el posicionamiento del país como destino de inversión turística de alto nivel, alineado con tendencias globales como el turismo regenerativo, la baja densidad y las experiencias inmersivas.
Este movimiento estratégico también cuenta con el respaldo del ecosistema turístico nacional, incluyendo actores como Asociación de Hoteles y Turismo de la República Dominicana y el liderazgo del ministro David Collado.
Visión de futuro
Con más de 100 propiedades en el mundo, Banyan Group consolida su presencia en el Caribe apostando por destinos con alto potencial de evolución. Su entrada en República Dominicana no solo amplía su portafolio, sino que marca una tendencia clara: el paso hacia un turismo más sofisticado, consciente y orientado a experiencias transformadoras.
La iniciativa posiciona al país en una nueva fase del desarrollo turístico regional, donde el lujo ya no se mide solo en infraestructura, sino en la calidad de la experiencia y la conexión con el entorno.