La cita anual consolida al país como un hub de inversión y negocios
PUNTA CANA. – En el corazón de la industria turística dominicana, una cifra lo dice todo: 26 años. No son solo dos décadas y media de historia, sino el tiempo que lleva el Dominican Annual Tourism Exchange (DATE) siendo el termómetro real de nuestra economía. En esta edición 2026, celebrada una vez más en casa, el mensaje fue contundente: la confianza en República Dominicana no solo se mantiene, sino que sigue escalando posiciones en el tablero internacional.
Aguie Lendor, vicepresidenta ejecutiva de ASONAHORES, al tomar la palabra, no quiso limitarse a las cifras frías. Aunque los números impresionan —casi 90,000 habitaciones hoteleras y otras 9,000 en carpeta—, lo que realmente sostiene este crecimiento es el capital humano. Hoy, el turismo no solo es el motor que genera el 30% de la inversión extranjera directa, sino que se ha convertido en el mayor empleador del país, sosteniendo a más de 800,000 personas. Un dato revelador: de cada cinco dominicanos, uno vive del turismo. Y es un sector con rostro de mujer, pues el 60% de su fuerza laboral es femenina, liderando en equidad y equidad familiar.
Más allá del negocio tradicional, ASONAHORES está apostando por una «industria con propósito». Durante la apertura, se destacaron programas de responsabilidad social que ya están dando frutos: la inserción laboral de 19 jóvenes con discapacidad neurocognitiva, apoyados por UNIBE, y el programa para mujeres sobrevivientes de violencia que ya están reescribiendo sus historias de vida gracias a la formación técnica.
Pero el gran reto de esta edición no es solo mirar los números del presente, sino preparar el terreno para el mañana. La «Mesa de Educación» que se ha conformado, integrando a universidades, el INFOTEP, el Ministerio de Educación y el de Turismo, es una respuesta directa a una necesidad imperiosa: actualizar el capital humano. No se trata solo de construir hoteles, sino de formar a quienes los dirigen y los operan con estándares globales.
La diversificación también fue el eje de la conversación. Si bien el turismo de convenciones (MICE) sigue siendo la joya de la corona, la gastronomía se ha posicionado como un pilar transversal. Hoy, el restaurante dominicano compite con altura, apalancado en chefs talentosos, emprendedores y una cadena de suministros local que, como bien apuntó la ejecutiva, permite que productores de comunidades cercanas vendan la totalidad de sus cosechas al sector hotelero, acortando la brecha de la intermediación.
El DATE 2026 no es solo una feria de compra y venta de habitaciones; es un foro de análisis profundo. La agenda de esta semana incluye voces como la, que hablarán sobre el panorama económico; los analistas de Expedia, que pondrán la lupa sobre quién es el turista que hoy elige nuestras playas; y la visión futurista de Aidé Rainieri, quien cerrará con un tema que ya no es ciencia ficción: el impacto de la inteligencia artificial en la hospitalidad.
Estamos ante un sector que ha entendido que la diversificación —ya sea hacia el deporte, la cultura o lo religioso— es la única forma de blindarse frente a las incertidumbres del mercado global. Con esa visión clara, ASONAHORES y sus aliados cierran filas para seguir empujando un sector que ya no es solo una opción, sino la columna vertebral del bienestar dominicano.